Tratamientos no convencionales para la bursitis de cadera

Bursitis en la cadera (bursitis trocantérica) es una condición dolorosa más comúnmente visto en la edad media o posterior. La bursa trocantérica es una cavidad llena de líquido que se encuentra por encima del hueso prominente en el lado de la cadera. De acuerdo con la Clínica Mayo, la bursitis de cadera puede ser causada por artritis, uso excesivo o movimiento repetitivo de la cadera, trauma o lesión directa, gota o infecciones. El arrodillamiento prolongado, de pie o sentado también puede desencadenar bursitis, como puede alterar un movimiento de pie debido a otro dolor. A veces la condición aparece sin causa aparente. El tratamiento convencional típicamente incluye reposo e inmovilización, aplicación de una compresa fría para reducir la hinchazón, y antiinflamatorios no esteroideos (AINE). En algunos casos se recomienda terapia física, antibióticos en caso de infección causal o inyección de corticosteroides. Aquí hay algunos enfoques menos convencionales para curar la bursitis de cadera, destinados como sugerencias individuales en lugar de pasos secuenciales.

Utilice el tratamiento herbario para reducir la inflamación. Las hierbas sugeridas, que se toman una a la vez en lugar de simultáneamente, incluyen: cúrcuma durante 12 semanas (375 mg tres veces al día), boswellia (150 mg tres veces al día), aceite de onagra (1200 mg por día, no debe ser tomado por (2 gramos en agua de 8 onzas, hasta 5 tazas por día, que no deben tomar los menores de 18 años o los pacientes que toman medicamentos para adelgazar la sangre o aspirina).

Tomar suplementos nutricionales. La Universidad de Maryland Medical Center sugiere sulfato de glucosamina (500mg 2-3 veces al día) para reducir el dolor y la inflamación, ácidos grasos omega-3 como el aceite de pescado o aceite de linaza para reducir la inflamación, vitamina C con flavonoides para reparar el cartílago o bromelina (250 mg dos veces al día, no debe ser tomado por los pacientes que toman medicamentos anticoagulantes o aquellos con úlceras pépticas) como un antiinflamatorio.

Consulte a un terapeuta de masaje sobre la terapia de liberación miofascial, que tiene como objetivo aflojar o liberar la opresión en la fascia mediante la aplicación de presión sostenida. Los expertos informan que la profesión médica no ha aceptado esta técnica, pero que algunas personas parecen ser ayudados por ella.

Visita a un quiropráctico. El Centro Médico de la Universidad de Maryland cita tratamientos quiroprácticos que incluyen la manipulación de las articulaciones y la columna vertebral, así como terapia de ultrasonido o masaje con hielo.

Intente las terapias del movimiento tales como tai chi, yoga o pilates. Suave, actividad supervisada en estas disciplinas puede ayudar a fortalecer los músculos y ligamentos, mientras que la reducción de la tensión.

Visite un acupunturista. Según el Pacific Wellness Institute, el tratamiento de acupuntura se centra en “reducir la tensión excesiva y el espasmo de los músculos unidos al trocánter mayor (la protrusión palpable en la parte superior del fémur)” para reducir el estrés en los tendones de la cadera. Los tratamientos específicos pueden incluir movimiento dinámico de las articulaciones llamado “dynapuncture”, aplicación de hielo, terapia de calor de moxibustión y manejo del estrés.